A muchos de vosotros se os hace un mundo cuando tenéis que viajar con bebés en el coche, pues bien, aquí os damos unos consejos para que este viaje sea más llevadero y seguro para todos.

Para empezar hay que conseguir un buen ambiente dentro del habitáculo del vehículo, por lo que el aire acondicionado no debe ser excesivo, los cambios de temperatura no son buenos ni para los mayores ni para los bebés, por lo que el ventilador no debe estar a tope, una de las causas más frecuentes del dolor de garganta, unos 22-24 grados es una temperatura más que suficiente para una temperatura ideal. También es adecuado no viajar en las horas puntas de sol, por lo que salir temprano sería una buena opción.

No conviene dejar pasar más de dos horas entre parada y parada, aunque si notamos que el bebé está muy incómodo, necesita ser cambiado, o tiene hambre, habremos de parar en un área de servicio o de descanso. Por ello es importante una buena silla de retención infantil, donde además de proteger al bebé en caso de impacto, este esté cómodo, no pase excesivo calor, por lo que hay que ver que sean materiales transpirables como algodón. Un viaje para un niño se considera largo cuando es más de media hora, por lo que pasado este momento o se duerme o debemos armarnos de paciencia ya que es posible que se aburra y se canse de estar tanto tiempo en la misma postura. Por lo que un truco es empezar el viaje cuando este esté dormido.

Es adecuado llevar mucha agua, para estar siempre bien hidratados. Desde aquí recomendamos la nevera de black&decker, que enfría hasta -2ºC y calienta hasta 48ºC, por lo que nos hará mucho más cómodo el viaje pudiendo calentar el biberón en cualquier momento, así que con un área de descanso será suficiente para poder dar de comer al bebé.

Muy importante es no llevar ningún objeto suelto dentro del vehículo, ya que en caso de colisión se convierte en un proyectil peligroso. Por lo que procuraremos llevar las botellas y biberones en compartimentos adecuados.